Este blog existe desde que tengo 20 años, pero siempre ha sido privado y como una especie de diario personal. Está lleno de emociones y experiencias que ahora me siento lista para compartir. Escribir me ayuda a sanar , evolucionar y crecer.
jueves, 23 de diciembre de 2021
Regalo de la vida
miércoles, 22 de diciembre de 2021
¿Feliz Navidad?
Vine a casa a pasar fiestas, pensando en que estando acá me iba a recargar de energía, pero por el contrario, no quiero estar acá, solo siento conexión con Cami y su ternura, es todo lo que necesito, lo demás me es irrelevante. No se siente realmente como si estuviera en casa.
No tengo ganas de abrazar a mi mamá ni a mi papá, ni siquiera a Claudita, a pesar de que los amo. Me siento lejos de ellos. Estoy triste y no sé qué me pasa. Tengo ganas de alejarme de todo el mundo, de aislarme. Quiero convertirme en un robot que solo dedica a trabajar y refugiarme en eso por mucho tiempo. Ya lo hice una vez, y en su oportunidad me sirvió un montón, me permitió avanzar. Vivía solo para mi trabajo. Quiero volver a eso, siento que es lo que necesito, concentrarme solo en una cosa y correr, no parar, avanzar, seguir sin mirar a ningún lado, solo a un punto fijo. Todo es pasajero.
martes, 21 de diciembre de 2021
¿Cuál es el límite de dar?
Siempre nos dicen que debemos amar sin expectativas, sin esperar nada a cambio, porque cuando esperas algo a cambio, viene el sufrimiento. Pero realmente es válido dar todo sin esperar recibir nada cuando te relacionas con una posible pareja. ¿Cuánto es igual? ¿Cuánto es poco? Si tienen diferente lenguaje del amor ¿Cómo te das cuenta cuenta que estás dando más que la otra persona? Actualmente no tengo pareja, pero "salgo" con alguien y ahora que estoy lejos de él, me puse a pensar si realmente había reciprocidad en el dar y recibir de ambos, ya que tenemos distinto lenguaje del amor. Entonces se me ocurrió hacer una lista de cosas que hemos hechos uno por el otro y ver la situación un poco más objetiva.
Es raro porque estando acá no lo extraño tanto como pensé antes de mi viaje (me puse súper súper triste), ni muero por verlo ya. Yo había aprendido, por relaciones pasadas, que el amor es estar pendiente uno del otro todo el tiempo, de escribirnos todo el día, de darle al otro todo lo que necesita, pero objetivamente esto no es sostenible ni muy sano.
A veces siento que su amor (más bien, cariño)es solo de jueves a sábado y de domingo a miércoles, la atención y las ganas de hablar se disipan o se controlan, pero no lo siento y no me está gustando esa sensación. Tal vez es porque esos días se concentra más en trabajo, pero también es importante el equilibrio y si él no lo puede manejar y yo no me siento bien con eso, tal vez no tenga sentido seguir. Quisiera sentir nuevamente que no soy alguien más, que soy prioridad, sentir que mi persona me elije y busca todos los días, pero eso solo pasará si esa persona es MI persona, si es alguien que tenga mi capacidad de dar y mostrar.
Es raro, tengo un impulso fuerte por alejarme, pero algo dentro de mí me dice que aún no, que primero controle mis expectativas, que sane mis temas y luego tomar una decisión con más claridad. ¿Hasta qué punto es sano dar sin esperar nada a cambio? ¿Cuándo ya me volví la "tonta"?. Si yo me voy las cosas no serán así, si yo me voy ya no duele tanto, si yo me voy ya no me dejan.
miércoles, 15 de diciembre de 2021
Un nuevo comienzo
Estas últimas semanas he estado en una montaña rusa de emociones - nuevamente-, llorando todos los domingos, llorando en día de semana, de la nada. He sentido miedo, la incertidumbre me mata, el futuro me asusta.
Últimamente me siento super desanimada y desmotivada con el trabajo. Necesito un nuevo reto, un cambio, necesito sentir emociones nuevas. No negativas. Mi montaña rusa ha pasado de la tranquilidad al llanto y tristeza y estoy cansada de eso. Desde agosto de 2021 en adelante ha sido llanto, decepciones y miedo. O sea no todo el tiempo, pero digamos que buena parte sí. He tenido tiempo también de reflexionar, de sentirme yo otra vez, de sentirme viva, de disfrutar, de reír, de estar con mis amigas y amigos.
Pero emocionalmente me siento frágil y siento que el tema es totalmente mío. Desde el cacas 1 sentí que afloraron emociones que no quería, me ilusioné demasiado rápido, proyecté y me equivoqué (ni por mi ex había llorado tanto). Conforme pasaron las semanas normalicé la situación, la superé, pero fue el primer golpe duro que tuve a mi ego. Realmente me dolió. Es como si todas mis inseguridades hubieran aflorado a la vez, justo cuando estaba en paz, tranquila, cuando me sentía bien y feliz conmigo misma. De pronto, todo cambió y me di cuenta que nada estaba bien. Debí hablarle a mi sicólogo mucho antes pero no lo hice, error mío.
Estas últimas semanas, he llorado, he llorado un montón. He llorado porque he sentido que daba mucho a comparación de "X", que había un total desequilibrio, que estaba mendigando amor (aj!). Hablando con mi sico y ya más calmada, me doy cuenta que en verdad estuve proyectando en él heridas de mi infancia que debo solucionar, y debo hacerlo preferentemente sola, porque si estoy acompañada existe riesgo de terminar haciéndole daño. Y si no lo soluciono, tal vez no sea "X" pero va a venir otra persona, que puede tener mil valores bonitos, seguridad y capacidad de dar, y me va a volver a pasar lo mismo, hasta que no cure esa herida. Sé que el camino no es muy largo, porque tengo la capacidad de superar todo rápidamente.
He conversado con "X" y sé que el también tiene temas complejos, sobre todo en estas fechas. Pero no puedo hacer nada al respecto, más que entenderlo, comprenderlo y -si me deja- acompañarlo, pero con mucho cuidado, porque tampoco yo quiero sentirme mal por ciertas actitudes que tiene. Siento que mi escape para este tipo de situaciones es viajar, y no debería ser la solución, pero definitivamente me va a hacer muy bien alejarme un poco de todo. Las cosas son como tienen que ser y no podemos forzarlas. Este tiempo nos va a ayudar a darnos cuenta de muchas cosas, sobre todo a mí, que estoy pensando todo el tiempo en cuidarme y tomar decisiones inteligente.
Entiendo que "X" carga muchas cosas y está pensando todo el tiempo en no hacerle daño a los demás. Pero siento que con amor, madurez y comprensión, incluso las cargas más pesadas resultan más ligeras. Pero cada persona tiene su tiempo y su proceso y tal vez no soy la persona ni él es mi persona en este momento.
Lo que busco ahora es vivir más ligero, sanar mis heridas, ser y estar para las personas que amo y me necesiten, sin prejuicios, sin expectativas y sin apegos. Solo amar libre, enfrentar nuevos retos, sanar mi alma y encontrar la paz y el amor que necesito en mí.
miércoles, 6 de octubre de 2021
¿Estar sin pareja?
Cuando por fin pensé que estaba pasando la página y desidealizando al cacas, salí con un par de personas y particularmente con una de ellas me sentí muy cómoda, sentí que era alguien interesante y confiable. Pasé la noche en su casa (no nos tocamos ni de casualidad) y bueno, mientras estaba con él, el cacas me había escrito (pensé que nunca más lo haría después de lo de la noche anterior cuando yo le escribí) pero yo no vi su mensaje sino hasta el día siguiente -después de 24 horas más o menos- y me sentí feliz por algún motivo, feliz de haberlo ignorado sin querer. O sea, si hubiera visto su mensaje a las 10:30 p.m. del sábado (el mismo día que me escribió), tampoco le hubiera hecho caso porque realmente estaba entretenida.
Bueno, resulta que el lunes estaba de lo más feliz cenando con mis amigos en Fauna y recibí un mensaje de este chico con el que había salido, contándome básicamente que no quiere tener un relación en este momento de su vida (así medio indirecta). Lo acababa de conocer, obviamente yo no es que quisiera algo con él, pero duele el ego, porque te hace pensar que tú nada que ver, ni siquiera deberían considerarte como una opción o posibilidad para tener algo o ni siquiera te dan el chance de conocerte, aunque una salida sea muy pronto, me pareció innecesaria la indirecta o aclaración, como si yo le fuera a pedir la mano (qué tonto, enserio). Me dolió, pero no por él, fue por mí, por mi ego y porque estaba harta de idiotas a mi alrededor. Me puse a hacer ejercicio a las 00 horas porque necesitaba concentrarme en otra cosa en ese momento y dejar la mente en blanco.
Después de todo, llegué a la conclusión que definitivamente me siento muy feliz estando sola. Recién estoy empezando a vivir mi soltería (sobre todo por la pandemia). Me siento feliz de disfrutar de mí y tomar decisiones pensando solo en mí y es algo que aún quisiera mantener por algún tiempo un poco largo. Sin perjuicio de eso y regresando a lo de este chico, creo que tiene un tema con la ex, no sé si soy medio bruja o medio sicóloga pero es el filin que tengo y bueno, tampoco quisiera involucrarme con alguien con esos temas. Seguramente seremos amigos o quién sabe, tal vez no. Ahora estoy en mood fluyendo con la vida. Después de todos estas semanas pasándola mal por una tontería, necesito reconectar conmigo, con mis objetivos, con mi trabajo. Necesito volver a centrarme en mí y lo demás es secundario.
Lo que tenga que llegar llegará, pero si es algo romántico o una pareja, haré lo posible para que no llegue porque honestamente, no lo quiero por ahora. Mientras tanto, a disfrutar la vida!
lunes, 27 de septiembre de 2021
VIAJE DE RECONEXIÓN O DE ESCAPE?
No estoy segura si es la primera vez que escribo sin sentirme realmente triste. Usualmente este blog me servía para escribir y botar mis emociones negativas, pero ahora es diferente, tengo ganas de escribir y no estoy triste. En realidad quiero llorar, pero porque me siento muy feliz.
El 22 de agosto planeé este viaje, le escribí a JD, un amigo que vive en Talara y que no veía hace mil años y él me dio todo el ánimo y empuje que me faltaba. En ese momento acaba de salir o estaba saliendo de un bajón emocional por un cúmulo de sentimientos que me invadieron desde que regresé de viaje, desde emoción al 1000% hasta un montón de inseguridad y tristeza. Le podría echar la culpa a una persona pero sería no hacerme cargo de lo que siento. O sea, con las actitudes que tuvo digamos que fue un buen maestro y aprendí muchas cosas de mi interacción con él.
Cuando empecé a pensar en irme de viaje solo quería alejarme de él, quería olvidarme de todo lo que me había dicho, de sus incoherencias, de sus actitudes de mierda, de cómo me sentí después de la última vez que nos vimos. Quería estar lejos de él, aunque de hecho ya lo estaba. Quería cambiar de ambiente, huir de lo que estaba sintiendo y pensé que un viaje sería la solución.
Pasaron las semanas y me fui desconectando de él. Me conecto rápido pero tb me desapego rápido (aunque esta vez un poquito menos rápido que otras veces). Conocí personas nuevas con una energía que me gustaba, volví a ver a amigos que no veía, empecé mis clases de marinera (lo más hermoso de este año), empecé el gym, volví a enfocar mi energía. Pero me perdí en algún punto.
En algún momento me concentré tanto en seguir eliminando cualquier pensamiento de este chico de mi vida, que me centré en cosas tan superficiales -como salir a juerguear o a reus- seguido, sólo por salir. En realidad bailando se me olvidan los problemas y me relajo, pero a veces nisiquiera tenía sentido para mí o no me provocaba tanto, pero me quería demostrar a mi misma que podía salir y divertirme sin él y sin nadie. Empecé a salir en semana, me despertaba y solo quería que pasen las hora para ir al gimnasio y olvidarme otro rato de mis responsabilidades. Lo último de lo quería saber era de chamba.
Todo lo que tenía que ver con trabajo me irritaba, me desanimaba y me ponía de mal humor, me desenfoqué, y siento que todo empezó a desequilbrarse. Esa no era yo, y no me gustaba esa Karla. Se acercaba la fecha del viaje y empecé a sentir algunas cosas y pensamientos -tema de otro post- que hicieron que tenga más ganas de alejarme de Lima y su gente, de los fines de semana de allá, del trabajo, de mi roomie y hasta de Ludovico.
Cuando llegué estaba super feliz, tal vez por momento un poquito triste, salí a juerguear, conocí gente nueva, personas de otras partes del Perú, de otros paises, bailé, comí, compartí, me reí, me robaron un par de besos (literal fueron un robo). Pasaron lo días en compañia y decidí un tiempo estar sola, moverme a mis tiempos, a mi ritmo, quedarme pensando en nada, en todo, estar en la playa sola, en ver tela, meterme a la piscina, hablar con desconocidos, sentí miedo de caminar sola o estar sola en la playa pero es parte de la experiencia y tener miedo es como una brújula que te permite tomar decisiones. Disfruté mi tiempo sola. Me sentí bendecida y agradecida de poder sentir el mar, su sonido, el olor, los sunsets, la ballenita que apareció. Me sentía realmente privilegiada de vivir.
Pensé en todo lo que había pasado desde el 7 de agosto de 2020, en cómo me había sentido, en qué pasaba conmigo, por qué surgieron esas inseguridades, en las personas con las que había conectado en las últimas semanas, en mis salidas a juerguear solo por salir, en el desgano que sentía muchas veces y total apatía por trabajar. Me empecé a reír de lo insignificante que se veían muchas cosas analizándolas en retrospectiva. No voy a negar que conversar con dos personas de manera específica ayudaron mucho en ese "darme cuenta", pero con toda la gratitud que sentía en mi corazón y pensando que todo lo que pasaba era perfecto, sentí que todo lo exterior (personas, cosas, situaciones) dejaba de tener poder sobre mí, simplemente lo dejé ir. Empecé a pensar y enfocarme en lo que era prioritario para mí en este momento y lo que realmente me sumaba: marinera, alimentación, Ludovico, familia, amigos, personas que me ponen de buen ánimo, trabajo (en ningún orden en particular). Luego pensé que juerguear está bien, pero siempre que sean personas con las que me siento bien, cómoda y me hagan reír y siempre que pueda bailar y cantar un montón, como si no hubiera nadie a mi al rededor. Me di cuenta que tomar alcohol los fines o seguido no me agrada mucho, porque no me hacía sentir bien ni física ni emocionalmente. Decidí alejarme totalmente de algunas personas. Decidí cortar vínculos que no me sumaban y por el contrario me empujaban a actuar y pensar de manera superficial, no me sentía auténtica.
Decidí tomarme todo más ligero, confiar más en mí, sentir más y pensar menos. A veces está bueno meditar y ser reflexivos para ciertas cosas o tomar ciertas decisiones, pero quisiera actuar más en base a lo que siento en el momento sin hacer un análisis costo beneficio de cada decisión de mi vida, fluir sin pretender ni limitarme. A pesar de haberlo pasado increíble, no tenía ganas de quedarme, por el contrario tenía ganas de volver y ordenar mi mundo y entorno.
Me sentía más ligera, con otra actitud y tenía en la mente todo lo que había aprendido estos días conmigo misma y también con las personas que me rodearon. Me sentía super conectada con mi esencia y con mis sentimientos, me sentí más auténtica que nunca.
Ha sido un buen viaje. Me encantó tener tanto tiempo sola. Me encantó sentir el mar, las olas, el sol en el cuerpo, el ardor en la espalda, como se iluminaba mi cara bajo el sol, mi cabello ondulado por la sal del mar y el sol, el color de mis piernas marrones y doradas. Era justo lo que necesitaba y fue exactamente como lo necesitaba.
domingo, 5 de septiembre de 2021
Ayahuasca Experience
Aún no logro entender el significado o interpretación de esas citas.
Dicen que los efectos del Ayahuasca dura incluso después de que terminen las alucinaciones. Me costó dormir, me desperté y seguía pensando cosas, un poco ansiosa, luego me fui calmando. Pero a pesar de haber dormido poco no sentía cansancio. Estaba muy lúcida y despierta. No tenía hambre y aún sigo sin tener hambre.
Es un experiencia que definitivamente repetiría porque siento que necesito ver más.
jueves, 12 de agosto de 2021
Conexiones Especiales
Cuánto tiempo! Desde el 2020 he estado en un proceso de evolución increíble, de aprender a estar conmigo misma y sentirme tan cómoda estando sola, un sábado o domingo en mi cama, viendo pelis o leyendo. No ha sido fácil, no ha sido de un día para otro, pero siento que lo he logrado y me siento muy feliz por eso.
Bueno, como todo no es perfecto, de pronto me di cuenta que me había aislado del mundo y en mi interés de seguir redescubriéndome, perdí el interés de relacionarme con otras personas. Mis relaciones se limitaban a mí misma, Ludovico, mi roomie, mamá, papá, hermanas y mi mejor amiga y con eso me sentía feliz, plena y suficiente.
En algún momento empecé a conversar un poquito con alguien más (no por iniciativa mía) y nos empezamos a ver. Desde el inicio pensé "a ver qué tal" y...todo bien, habían varios temas en común, pero algo no me terminaba de encajar, faltaba química, sobraban silencios y no había atracción suficiente (además de otras cosas que claramente no me encantaban). En fin, no pasó de un mes. Sé que no es lo correcto, pero me fui de viaje y tuve que ahorrarme muchas explicaciones; además, creo que era evidente que no había química ni física ni nada que genere una reacción entre nosotros.
Bueno, me fui por casi 2 meses en total, a pasar tiempo con mi familia (esta es otra historia que merece un post aparte). En algún momento -tal vez por influencia de mis primas y las salidas divertidas que tuvimos juntas- sentí curiosidad por retomar mi vida social. ¡Ah! y también por recomendación de la sicóloga. Entonces, no sé cómo ni en qué momento preciso me volví más predispuesta a conversar con ex amigos, amigos, conocidos y a entablar conversaciones.
Para hacerla corta, conocí a alguien (por amigos en común). Solo eso, nada más relevante. Pero sí algo especial, sentí una conexión fuerte, rara, distinta. Sentía que lo conocía hace mucho y que podía confiar en él. Escribo sobre esto no porque sea lo más increíble de la vida, sino por que es algo que no me pasaba hace mucho tiempo, conectar con alguien tan pronto y me da un poquitito de miedo pero también me emociona. Había generado esas conexiones pero después de mucho tiempo de conocer a una persona, no de manera casi inmediata.
Es probable que no vuelva a verlo, o tal vez sí, ¿Quién sabe? Pero no me preocupa mucho. Me gustó la conexión que sentí y disfruté en su momento y estoy bien con eso. Una nueva experiencia. Siempre es bonito sentir y vivir cosas nuevas. Tal vez en otras vidas fuimos mejores amigos, novios o hermanos gemelos.