viernes, 12 de abril de 2019

Grito al vacío

No tengo ganas de vivir. No es algo raro o nuevo, algo que no haya pensado antes, pues lo he pensado constantemente hace varios meses.

Me ahogo, no me siento feliz el 80% del tiempo, siento que soy una persona negativa, que sólo tiene problemas, que ha perdido la alegría de vivir, de soñar, de tener metas, de atreverse. A veces solo necesito que alguien me abrace y me diga que voy a estar bien, que voy a mejorar, que no estoy enferma, que soy valiosa y puedo lograrlo todo, que voy a salir...como un ángel guardián, pero no la tengo y creo que no debería necesitarlo.

Mi familia: Mi mamá tiene diabetes y aunque ella está tranquila, no pienso ni quiero atosigarla con problemas, cargas y frustraciones, no quiero que se ponga peor, que se preocupe. Por otro lado mi papá no me comprende, pero tampoco espero que lo haga, ya me ha dicho antes que no debo darles problemas y no debo preocupar a mi mamá, y tiene razón, ya soy mayor de edad, ellos tienen sus problemas y tienen que hacerse cargo de mis hermanitas. Suficiente con eso. Mis hermanitas, mi alegría, no tengo mucho más que decirles que las amo, ellas no tienen por qué saber lo que me pasa, quiero que ellas sí sean felices en su realidad.
Mis tíos, pues no tengo tanta confianza como para gritar mi desesperación y menos espero que me puedan ayudar, también tienen sus problemas. Mis primas...las mayores tienen sus familias y propias preocupaciones (como todos) y las menores, pues solo confío en Wendy y no puede hacerme más que escucharme o leerme. Tampoco quiero ser una carga para ellos.

Amigos: Tengo pocos ahora, pero no quiero ser algo negativo para ellos y siento que contándoles mis cosas pues no aporto nada. Deben estar cansados de mis dramas. La mayoría de veces no tengo nada bueno o positivo que decir, más que contarles de mi situación, de cómo me siento. Nada bueno.
Finalmente, tampoco pueden hacer nada por mí. Nada.

Novii: Me siento tan triste respecto de nuestra relación, tan incompleta. Ayer escuché un audio que decía que uno no es responsable de la felicidad del otro (pareja), ni tiene porqué "hacerla" feliz. Uno tiene que ser feliz por su cuenta, para poder compartir esa felicidad con otro.
Yo ahora no me siento feliz, y no tengo nada bueno que compartirle a él, nada que aportarle. He pensado varias veces en que debe estar muy aburrido de mí, harto, pero algo le impide terminar con la relación. No siento que se proyecte conmigo, no me mira con amor, sino con cariño, con complacencia, con bondad y lo entiendo (al menos así lo siento). No soy la de antes. Nunca me ha hablado de planes juntos, metas, y pues ahora menos. Lo entiendo y no lo culpo.

La pregunta es ¿Por qué no he intentado hacer algo para "parar" con mi vida?. Tengo dos principales motivos: i) No sé cómo hacerlo, de manera que no sufra, y ii) en el fondo tengo una pequeña esperanza de poder cambiar esta situación, de estar un poquito mejor.

Ahora solo siento que no tengo fuerza para vivir, para continuar, para luchar, para salir. Ahora quiero olvidar todo, tirar todo, dejar de existir, dejar de ser una carga para mi entorno y para mí. Me siento sola.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Proceso de recuperación

Tanto tiempo sin escribir, sin expresa lo que siento, sin sacarlo... Tal vez es la "depresión"  que me ha invadido y con la que lucho día a día, que me ha quitado el ánimo, la emoción, la adrenalina, las ganas de socializar, hacer las cosas que antes me apasionaban, de vivir.

Es difícil, es muy difícil para mí y quizá difícil de entender para alguien que no ha pasado por algo similar. Para mí es una lucha constante, de todos los días y cada mañana me levanto con esa intención de seguir y salir poquito a poco. Ir al psicoanalista me ayuda un montón a expresarme, llorar y reconocer mi emociones y las posible causas, pero sé que si sigo teniendo pensamientos negativos o pensando que nunca saldré de este estado, no avanzaré como quiero para salir de ésto, aunque tampoco me culpo, porque sé que mi mismo estado me arrastra a pensar de esa manera. Por eso, hace unos días decidí "obligarme" a tener una mejor actitud, sacar los pensamiento negativos de mi cabeza cuando estos lleguen y me invadan, pensar que soy fuerte, que puedo con ésto y más y que pronto voy a vencer a cualquier pre-depresión.

Mi única fuerza y motivación ahora soy yo y mi familia. Quiero estar bien por mí y para ellos, porque quiero volver a vivir, sonreír como antes, tener energía para bailar, salir, moverme, ayudar, actuar y todo lo que siempre he amado. Además, no quiero ser una preocupación para mi familia, para las personas que me aman, quiero se luz y alegría para ellos, apoyo. 

Estos días de reflexión me he dado cuenta que, aunque no parezca, soy bastante cariñosa y me gusta abrazar a las personas, la Karla poco sociable, con cara seria y distante, solo era un disfraz que aprendí a usar con el tiempo para evitar sufrir o que alguien me haga sentir mal. Sí, hubo una época en la que cambié, 2012 o 2013 aproximadamente (me lastimaron), me volví más dura -o al menos eso aparentaba- menos abierta y más seria; sin embargo, eso no evitó que igual me hirieran. Ahora, quiero ser la misma Karla de antes, la misma Karla de siempre, quiero recuperarme. 

viernes, 11 de enero de 2019

Adiós

No soy feliz, no sé que más decirte. No soy feliz y no puedo compartir mi felicidad contigo, porque no la tengo. Constantemente me pregunto, qué aporto yo en tu vida. Ya no me miras con los mismo ojos de antes, cuando me contemplabas y no podías estar más feliz de tenerme a tu lado. Lo sentía. Pero te entiendo, porque yo no soy la misma. Me apagué, dejé de ser esa persona de la que te enamoraste.

En mi vida pasaron muchas cosas, mucho dolor, llanto, etc. No digo que tengas la culpa, fueron un cúmulo de cosas y fue lo que me tocó vivir. Todos nos equivocamos. Nosotros también nos equivocamos, en nuestra inmadurez, inexperiencia. Sin querer lastimarnos.

Aún sigo pensando en por qué estás conmigo, ¿Te das cuenta lo poco que me valoro en éste momento? ¿Cómo puedes valorarme si ni yo lo hago? Tal vez estás conmigo por pena o porque sientes que debes protegerme, porque tienes un corazón muy bueno y te siente obligado a hacerlo. Gracias. Pero no quiero ser la persona que te traiga para abajo, que te quite tu buen ánimo, seguridad, paciencia, que te borre la sonrisa. Te libero. Lo que más deseo es verte feliz, que seas feliz siempre, porque te lo mereces.
No te proyectas conmigo, lo sé, lo siento y te entiendo. No tenemos planes, nunca me has hablado de hacer algo juntos, no tenemos una meta en común. No te estoy reclamando, te entiendo.

Sinceramente, yo tampoco quisiera proyectarme con alguien como yo, con alguien que ha perdido su rumbo en la vida y que constantemente piensa en dejar de existir.

Yo me cansé, me cansé de estar así, me cansé de mí, de mis angustias, mis problemas, mis malestares, mi desánimo. No quiero arrastrarte con eso. Tengo que afrontar esto sola, nadie puede ayudarme realmente, pero para bien o para mal, no quiero involucrar a nadie más, no quiero hacerle daño a las personas que amo. Estoy sola y es así como debo afrontarlo.

Gracias por tanta paciencia, cuidado y protección.