viernes, 11 de enero de 2019

Adiós

No soy feliz, no sé que más decirte. No soy feliz y no puedo compartir mi felicidad contigo, porque no la tengo. Constantemente me pregunto, qué aporto yo en tu vida. Ya no me miras con los mismo ojos de antes, cuando me contemplabas y no podías estar más feliz de tenerme a tu lado. Lo sentía. Pero te entiendo, porque yo no soy la misma. Me apagué, dejé de ser esa persona de la que te enamoraste.

En mi vida pasaron muchas cosas, mucho dolor, llanto, etc. No digo que tengas la culpa, fueron un cúmulo de cosas y fue lo que me tocó vivir. Todos nos equivocamos. Nosotros también nos equivocamos, en nuestra inmadurez, inexperiencia. Sin querer lastimarnos.

Aún sigo pensando en por qué estás conmigo, ¿Te das cuenta lo poco que me valoro en éste momento? ¿Cómo puedes valorarme si ni yo lo hago? Tal vez estás conmigo por pena o porque sientes que debes protegerme, porque tienes un corazón muy bueno y te siente obligado a hacerlo. Gracias. Pero no quiero ser la persona que te traiga para abajo, que te quite tu buen ánimo, seguridad, paciencia, que te borre la sonrisa. Te libero. Lo que más deseo es verte feliz, que seas feliz siempre, porque te lo mereces.
No te proyectas conmigo, lo sé, lo siento y te entiendo. No tenemos planes, nunca me has hablado de hacer algo juntos, no tenemos una meta en común. No te estoy reclamando, te entiendo.

Sinceramente, yo tampoco quisiera proyectarme con alguien como yo, con alguien que ha perdido su rumbo en la vida y que constantemente piensa en dejar de existir.

Yo me cansé, me cansé de estar así, me cansé de mí, de mis angustias, mis problemas, mis malestares, mi desánimo. No quiero arrastrarte con eso. Tengo que afrontar esto sola, nadie puede ayudarme realmente, pero para bien o para mal, no quiero involucrar a nadie más, no quiero hacerle daño a las personas que amo. Estoy sola y es así como debo afrontarlo.

Gracias por tanta paciencia, cuidado y protección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario