martes, 18 de octubre de 2022

Decadencia humana

Hace poco conversaba con un amigo y le pregunté si creía que existían personas malas. Yo consideraba que no, que hay personas ignorantes y con trastornos de personalidad que pueden actuar de manera inconsciente y -colateralmente- hacen daño; y por el contrario, él, me decía que sí creía que existían personas malas. Sigo creyendo lo mismo, pero también me he convencido de que existe gente mala, que no le importa manipular, mentira y herir para lograr algo, que solo piensan en ellos y no miden las consecuencias de sus actos y de sus palabras.

Probablemente sean personas tan tristes que no saben más que hacer daño, personas tan infelices con sus vidas que buscan destruir otras. Personas que se acercan con una máscara, jugando a estar heridos o ser inofensivos, pero en el fondo solo quieren lograr algo y no les importará lo que tengan que hacer para lograr sus objetivos. Personas que te encuentran vulnerable y no van a desaprovechar la oportunidad para obtener algo de ti, y el error, el error es creer en su falsa bondad, en sus palabras llenas de mentira y en sus supuestas buenas intenciones. 

Desde que empezó el año, y cada persona que he conocido, se ha atribuido ser el protagonista de mis posts, unos en mayor medidas que otros, algunos con duda, otros con total certeza, como si fueran dueños de la verdad. Es increíble que exista gente tan egocéntrica que cree que pueden ser únicos y especiales en la vida de alguien, al punto de que puedan llegar a pensar que la vida de esa persona gira a su alrededor. Patético.

Pero me parece tan innecesario estar explicándole a cada persona que no, que no tienen el poder de permanecer en la vida de alguien de manera constante, y menos cuando lo único que han hecho es dañar y mentir. Cuando lo único que han hecho es tratar de adornar sus miserables vidas con un poco de tu energía, utilizando piel de oveja para encubrir lo que realmente son. 

No siento pena, no siento cólera, no siento compasión. Siento asco. Asco porque porque vivimos en la sombra de las mentiras, escondiendo lo que somos, lo que sentimos, aparentando ante el mundo ser alguien que no somos. Todos nos equivocamos, todos cometemos errores, todos hemos creído alguna vez en alguien, pero un error ya no puede ser solo un error cuando vives así, cuando vives en la sombra, mintiendo, buscando validación en el mundo, cuando sigues aprovechándote de la empatía y vulnerabilidad de las personas de manera constante y sistemática. 

Hay gente monstruosa realmente, que han perdido toda humanidad tratando se salvar su pobre y triste vida. Esos hay que tenerlos lejos, muy lejos, aunque no puedes hacer nada para que siga destruyendo personas, no puedes hacer nada que otras personas le sigan creyendo, porque son expertos en manipular y probablemente nunca dejen de hacerlo porque están tan enfermos que no hay nada que pueda detenerlos.

2 comentarios:

  1. La irónica forma de relacionarnos siempre me ha llamado la atención. Yo tengo la misma reflexión, no sé si existe la gente mala per se, creo que se pueden volver malas a medida de qué tan cercanas las experimentamos. El problema empieza a aparecer cuando nos envolvemos en el manto de las relaciones humanas, el amor, la familia, los amigos, es ahí cuando todo se empieza a tornar gris. Y si lo pensamos bien es totalmente absurdo, por qué alguien se tornaría malo a medida que se nos acerca o se hace más importante para nosotros. Como si la vulnerabilidad misma de entregarnos a cualquier tipo de vínculo significativo fuera a tener a la larga siempre unas letritas peaueñas que nos puedan cobrar la vida luego. No sé, igual lamento tu historia, seguro no entiendo la totalidad de lo que plasmas pero me hago una idea por dónde viene la reflexión. No necesito saber los detalles para entender el sentimiento :). M.

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  2. Tal vez la gente no es mala, solo es infeliz y en esa infelicidad va por la vida dañando a los demás. O tal vez son tan narcisistas que no son capaces de tener un mínimo de empatia al relacionarse con otro ser humano.

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